Qué importante es encontrarse con uno mismo. hoy he salido a caminar. No es usual en mí, salir a caminar en un fin de semana. Generalmente, el sábado o el domingo, salgo a correr, lo que, a pesar de lo que pueda parecer, se ha convertido en una rutina. !tantas cosas se han convertido en rutina! Pienso que la rutina se ha conviertido en un escudo para no llegar todavía. Siempre la llegada me produce temor. Llegar suena a definitivo. Tengo terror a ser definitivo. Es una especie de pudor, que a veces me deja en un estado expectante.Pero, prefiero las incertidumbres que, aunque me causan daño, a veces mucho daño, me muestran una posibilidad incierta, que, aunque no me hace feliz, me mantiene nerviosamente a la espectativa, sabiendo que, dentro de ellas está lo peor. Para qué estoy aquí, no lo sé. Y Si lo supiera, ¿ cambiarían las cosas?
Lo cierto es que hoy he salido a caminar, caminé cuatro horas, mi hija me acompañaba, era un caminar casi frenético, a pesar de lo bello del paisaje, quería ver más, y por ello dejaba de ver lo que había encontrdo luego de buscarlo. Mi blog se llama kinos. Kinos tiene que ver con el movimiento, pero también tiene que ver con perros. Los quiero, no como mascotas, como animales a entrenar, como bichos monos, sino más bien como aquella parte de mí ser que no entiendo, como aquella esencia animal que me permite conocerm.e. o desconocerme Me reconozco en los perros, en aquello de la no comprensión de la vida, o mejor, en el rechazo de una comprensión humana. Me he ido deshaciendo, poco a poco, de aquellas actitudes, condescendencias, lugares comunes, farsas, roles, tareas, lo que me va volviendo un cínico. Sé que en ello seme va mucho, pero, ¿ hasta cuándo se puede representar? Existe una rebelión interior que me hace optar por una serie de negaciones esenciales.
Mientras caminaba ¿en qué pensaba?. A lo mejor, caminar era un pretexto para pensar y huir. Pensar es huir. Huir de todo, huir de mí mismo. La vida normal llega a su término. Nunca he hecho las cosas que se deben hacer y que hacen felices, (lo supongo, siempre lo supongo, en verdad no lo sé) a los demás. A veces, antes, tuve entusiasmos momentáneos, que se me han ido. No me siento un perdedor, me siento cínico, perro. Espero que me pase lo que me tenga que pasar, lloraré por lo que pierdo,pero es inevitable. ¿cómo es que esa vocación se me ha mostrado tan tarde?. Mis entusismos no duran mucho, duran lo suficiente para aburrirme. ¿Será eso el síntoma de una enfermedad?
Me perdonan, se trata de un blog académico, de un recurso universitario, pero no podía dejar de presentarme. Una presentación interior, una exposición personal, que tal vez sea momentanea, sea mi visión de mí mismo en un día 22 de mayo del año 2011. Tal vez mañana cambie de opinión, no lo sé.